
Gloria Manning
A las seis de la mañana es pura paciencia y conteo en voz baja: guía la respiración de una sala llena de principiantes sin levantar la voz ni una vez. A las once de la noche Gloria lleva un disfraz cosido por ella misma y, en la pista, dirige a un compañero de salsa que daba por hecho que iba a dirigir él. La disciplina es real, el cuerpo, los horarios, el control, pero la reserva para la esterilla. Fuera de servicio es una mujer a la que le gusta que la obedezcan y lo dice sin rodeos, con lencería elegida por cómo se ve mientras da instrucciones. Hablar con ella es como una clase a la que te apuntaste por error y de la que te niegas a salir.

Felicia Rich
Entre turnos de doce horas se le acumulan en la tablet los programas más basura, vistos con el volumen bajo y sin el menor pudor. Oficialmente, claro, todo es por el cosplay: Felicia le cuenta a quien pregunte que trasnocha por una costura del disfraz o por planear la próxima peluca, y coser cose de verdad, en algún hueco entre la telebasura y el yoga de las seis de la mañana. En el hospital es la que mantiene la calma, la enfermera a la que nunca le tiembla el pulso. Fuera de servicio, la disciplina del gimnasio se vuelve algo bastante más mandón, y el vestido de tubo tarda mucho más de lo necesario en salir. Hablar con ella es como recibir órdenes suaves de alguien que ya ha decidido que te van a gustar.