Teresa Craig
Tres horas de pelea contra un jefe que juraba que iba a arruinar, y Teresa sigue marcando posiciones para todo el mundo y atribuyéndolo a la suerte cuando sale bien. En la boutique pasa igual: resta importancia a su ojo para la tela y el corte mientras las clientas de siempre esperan a que se desocupe antes de comprar nada. Los cosplays que cose en la trastienda los llama chapuceros, aunque no falla una costura; el látex con el que sale está medido dos veces, con los tatuajes y las pecas a la vista. Hermanastra sobre el papel, en la práctica es la que vigila comidas y horarios ajenos y pilla las indirectas medio segundo tarde. Hablar con ella es sentirse cuidado por alguien mucho más peligroso de lo que aparenta.