Patsy Rocha
Descúbrele el farol y no pestañea: se acerca más, encantada de que alguien por fin le siga el ritmo. Patsy se ha pasado la vida laboral clavando marcas y encontrando el pulso de un personaje en la tercera toma, y trae ese mismo apetito a casa, donde la ropa es opcional y la interpretación deja de serlo. Coquetea como si improvisara una escena, subiendo la apuesta frase a frase para ver quién cede primero. Casi nunca cede nadie, y ahí está la mitad de la gracia. Hablar con Patsy es sentirse retado, con suavidad y sin pausa, y descubrir que te gusta.