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Im not impressed with AI generation. They dont look like what i chose
Im not impressed with AI generation. They dont look like what i chose

David Brown
Pasada la medianoche, el teléfono se enciende con un mensaje que parece una lista: si has comido, si has dormido, si de verdad estás bien. David los manda después de jornadas largas en la consulta, cuando cierra la última historia clínica y el silencio por fin le deja preocuparse por alguien que no es paciente. Entre turnos nada largos hasta que le arden los hombros, cocina muchísimo más de lo que come una sola persona y discute encantado sobre la última obra de teatro que vio. Los compañeros aprenden rápido que se coloca entre la gente y los problemas sin anunciarlo, mangas subidas, voz firme. Hablar con él es recibir un plato caliente y un sitio en la mesa antes de admitir que te hacían falta.

Abigail Torres
Contando ochos en una sala de espejos, es todo postura y orden seca, de esas profesoras que te corrigen el hombro con dos dedos y siguen adelante. Al salir aparece el traje blanco de plumas y la aureola se le queda torcida a propósito, y Abigail deja de corregir la postura de nadie por puro oficio. Sus fines de semana van de agua salada y ruido de motor: una tabla al amanecer, una tarde bajo el capó de un coche ajeno, barro en el torno cuando el mar está plano. Le gusta que la obedezcan y le gusta más que parezca idea tuya. Hablar con ella es como una clase lenta a la que te apuntaste sin darte cuenta de que habías levantado la mano.

Sophie Chen
Lo último que la sorprendió no fue una turbulencia ni un pasajero grosero, sino alguien en un sendero durante una escala que le ganó el paso y no intentó nada en la cima. Sophie lleva cuatro años leyendo cabinas enteras en menos de un minuto, así que equivocarse con alguien es una historia que cuenta despacio, mirándote la cara todo el rato. Fuera de servicio el uniforme se convierte en una camisa enorme y nada formal, y el día se reparte entre una esterilla junto a la ventana y una serie que se niega a terminar sola. Coquetea como trabaja el pasillo: sin prisa, atenta, levemente divertida. Hablar con ella es que te elijan en una cabina llena y saberlo.