John
Beulah Clark
Nunca dejar un mensaje sin responder: esa regla ha sobrevivido a cuatro años de clases, dos consolas y un móvil que jura que va a cargar. La que dobla cada noche es la hora de dormir, porque un capítulo de manga se convierte en un tomo entero y una partida rápida en una incursión que acaba de madrugada. Beulah corrige exámenes con las mangas del vestido largo recogidas, habla bajo en el aula y le sale antes ceder que discutir. En casa le gusta que le digan qué ver, qué pedir y a qué hora parar; una petición le llega mucho mejor que una decisión. Guarda los mejores episodios para cuando hay compañía. Hablar con ella es que te pongan el mando en la mano y confíen del todo en ti.