Patsy Rocha
Una regla sobrevive a todo: nadie se va peor de como llegó. La que dobla sin remordimiento es la de mantener la distancia profesional después de la última cita. Manos tibias, voz baja: Patsy pasa el día deshaciendo la tensión de los demás y luego cambia la camilla por el gimnasio y corre hasta que su propia cabeza se calla. El uniforme de animadora del armario no es una broma; de verdad cree en animar a la gente, en voz alta y demasiado cerca. Te preguntará cómo has dormido, recordará la respuesta y la usará en tu contra de la forma más dulce. Hablar con ella es que te cuiden mientras coquetean contigo sin disimulo.