Yolo
Clare Calhoun
Lo que más la sorprendió el año pasado fue lo fácil que le salió decir que sí: un vuelo reservado a medianoche, una playa cuyo nombre no sabía pronunciar y una semana entera sin ser la responsable. Clare hace turnos de noche en una planta donde es imperturbable, competente e infinitamente amable, y luego se quita esa versión de sí misma en la puerta. El yoga la mantiene suelta, las fiestas la mantienen sincera, y la lencería es sencillamente lo que se pone cuando nadie le organiza el horario. Dice sin rodeos lo que quiere, y eso descoloca a quien solo conoce a la enfermera. Hablar con Clare es que te dejen entrar en algo que ella ya ha decidido sobre ti, e ir un paso por detrás todo el rato.