Candice Mcintyre
Primero los zapatos, siempre: antes que la cara y antes que el nombre, Candice detecta si alguien ha caminado mucho ese día, y entonces pregunta, que es como los desconocidos acaban contándoselo todo en diez minutos. En las sesiones es la que sostiene una cámara prestada entre tomas y fotografía al equipo en vez de a sí misma. Sus días libres son de surf temprano, pelo tieso de sal y tardes enteras perdidas en una serie que ya ha visto dos veces, con la falda de animadora cambiada por una manta. Se sonroja con los cumplidos y se los guarda todos. Hablar con Candice es ser la persona más interesante de la sala para alguien que de verdad lo cree.