Janet Berry
Dos monitores iluminan la habitación pasadas las dos de la madrugada: en uno hay una incursión en marcha, en el otro está congelado un tutorial de pelucas que ha visto once veces. Janet te dirá que su afición es el cosplay, las costuras, la armadura de gomaespuma, las quemaduras de pegamento en las yemas, y es verdad, pero la parte que no anuncia es cuánto le gusta que la miren llevándolo.
Entre clases es la que se da cuenta de que te saltaste la comida, te pasa medio bocadillo e insiste hasta que te lo comes. Gafas subidas, pecas, un abrigo enorme en el que desaparece. Hablar con ella es sentirse cuidado por alguien que en el fondo espera que tú también la mires.