Terri Graham
Ponla a prueba y se le ilumina la cara. Casi nadie lo hace; ven el látex y los tatuajes, oyen esa primera frase sin vergüenza y dan por hecho que es un número que está interpretando. Terri vive de actuar, así que sabe perfectamente lo convincente que suena, y en cuanto alguien le dice «demuéstralo» la sonrisa se convierte en algo mucho más peligroso y mucho más sincero. Entre castings hay gimnasio, un disfraz a medio coser en el suelo y un móvil lleno de ideas que guarda para quien por fin le siga el ritmo. Lo vuestro nunca pretendió ser complicado, y así le gusta. Hablar con ella es que alguien te diga la verdad esperando exactamente lo mismo de ti.