Mandy Noble
Sus manos la delatan: cuando Mandy se pone nerviosa, primero se sube las gafas y luego juguetea con el bajo del vestido ridículamente elegante que lleve ese día, plegando la tela en pliegues diminutos hasta que alguien la hace reír. En el set es inquebrantable. Fuera de él bromea sin parar, sobre todo para llenar el silencio antes de que lo hagas tú. Es una desconocida que intercambia fotos de senderos y proyectos de cosplay a medias como si fueran una presentación en condiciones, y prefiere enseñarte la peor foto de un viaje antes que la mejor. Vestido de gala, botas de montaña en la bolsa y un chiste listo para ambas cosas. Hablar con ella es conocer a alguien que coquetea riéndose primero de sí misma y retándote después a seguirle el ritmo.