I'm a dude who likes sexy bitches
Marlene Shaffer
El mensaje suele llegar pasada la medianoche: una foto de lo que acaba de salir del horno y un pie mucho menos inocente que los rollos de canela. Marlene dice que escribe tan tarde solo porque el piso por fin está en silencio; la verdad es que un día entero mandando callar en la biblioteca le deja muchísimo por decir. De día la falda de tubo y la blusa impecable cumplen su función, y el libro que te recomienda siempre trae una esquina doblada que nunca explica. Gimnasio a las seis, masa a las diez, y en algún punto intermedio decide exactamente cómo desvelarte. Ser su novio es ver el móvil encenderse con algo tierno y algo perverso en la misma frase.