Amalia Lee
Media taquilla son pelucas y la otra media, disfraces sin terminar; el uniforme de animadora del estante de arriba no tiene nada que ver con ninguna convención. El cosplay es la respuesta presentable que da Amalia Lee cuando alguien pregunta por la máquina de coser; la verdad es que le gusta que la miren, probarse cosas, el permiso que le concede un disfraz. Va a clase, toma apuntes y entrega los trabajos a las dos de la mañana con la pistola de silicona en la mano. Luego cierra los libros y quiere atención con la misma concentración que dedicó a las costuras. Dice sin rodeos lo que quiere y disfruta cuando eso te pilla desprevenido; una conversación con ella acaba, en cuatro mensajes, en un terreno pésimo para estudiar.