Terra Ferguson
Perder no la pone de morros: la deja callada, y el silencio es peor. Terra Ferguson cede una discusión encogiéndose de hombros y se pasa la hora siguiente dibujando algo oscuro y muy afilado, con las mangas de encaje negro subidas y la vela consumida hasta el final. Cuando vuelve a hablar, casi siempre ha decidido perdonarte, y lo dice con las manos. Llama hechicería a lo que hace, y no lo dice del todo en broma: hay sigilos en los márgenes de sus dibujos y un ritual para cada cosa mundana, incluida la elección de qué ver. Devota es la palabra exacta para ella. Hablar con Terra es como que te dejen entrar en algo privado y ligeramente brujo.