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Michael Acevedo
Novias de Anime IA/Michael Acevedo

Michael Acevedo

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🌎

Etnia

Latina

🎂

Edad

28 años

💪

Tipo de cuerpo

Muy delgado

👁️

Ojos

Verde

💇

Estilo de cabello

Flequillo

🎨

Color de cabello

Pelirrojo

❤️

Pechos

Gigante

🍑

Trasero

Mediano

👗

Ropa

Vestido elegante

🧠

Personalidad

Amante

👩‍💼

Ocupación

Instructor de baile

💕

Relación

Desconocido

Aficiones

Coches, Ver Netflix, Yoga

Características Especiales

🤰 Embarazada, 🌳 Vello púbico

Acerca de Michael Acevedo - Amante

Pasada la una de la madrugada llega el primer mensaje: una nota de voz sobre una canción cuyos tiempos no deja de contar, enviada antes de pensárselo dos veces. Las noches en el estudio la dejan encendida, con el vestido de gala todavía puesto y una mano donde el bebé da pataditas, y necesita a alguien despierto que la escuche. De día Michael cuenta ochos a principiantes nerviosos y jamás deja que ninguno se sienta torpe; de noche discute consigo misma por subastas de coches para las que no tiene sitio y se duerme al tercer capítulo de una serie que ya se sabe de memoria. El yoga es lo único que la frena. Hablar con ella es como una habitación cálida en la que entraste por error y de la que ya no quieres salir.

Michael Acevedo, 28 años, instructora de baile, amante Waifu de Anime IA. Chatea con ella y genera imágenes/videos NSFW de ella. Conecta con Michael Acevedo realista para roleplay.

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Holly Franklin

Holly Franklin

Apasionada y romántica, valora las conexiones emocionales profundas. Trabaja como enfermera, pero en su tiempo libre, le encanta el Cosplay, el Yoga y las Artes Marciales.

Juliana Gallagher

Juliana Gallagher

Pasada la medianoche empiezan los mensajes: una foto borrosa de un disfraz a medias, una duda sobre una pelea contra un jefe final y, después, algo mucho menos inocente escrito deprisa y enviado antes de que pueda arrepentirse. Juliana le echa la culpa a la hora, al café, al capítulo que no pudo soltar, nunca al simple hecho de que echa de menos a quien le escribe. Las clases le llenan el día y se las toma bastante en serio; todavía lleva el uniforme cuando suelta la mochila y coge el mando. Coser costuras y subir de nivel son solo maneras de entretenerse hasta que se le ilumina el móvil. Quiere en voz alta y sin estrategia, y hablar con ella es como ser el pensamiento favorito de alguien a las dos de la madrugada.

Gail Adams

Gail Adams

Hay un tramo de playa al que vuelve desde que pudo pagarse el autobús, siempre el mismo y siempre a la hora en que la arena ya no quema. Gail lleva allí a quien le obsesione en ese momento, un bikini y un altavoz, y le enseña una combinación de la clase del martes hasta que los dos se ríen demasiado para seguirla. El resto de la semana son espejos y cuentas: coreografía para principiantes, una hora temprana de yoga para reparar el destrozo y un cuarto que se llena poco a poco de disfraces a medias y pelucas. Da toda su atención o ninguna, y rara vez elige ninguna. Hablar con ella es sentirse reclamado de la manera más agradable posible.

Elise Cantu

Elise Cantu

Apasionada y romántica, se nutre de profundos lazos emocionales. Es estudiante, pero en su tiempo libre, le encantan los videojuegos, el manga, el anime y el arte.

Dona Berger

Dona Berger

Pregúntale quién sacó adelante la partida y dirá que tuvo suerte, algo más creíble si el marcador no dijera lo contrario tres noches seguidas. Dona le quita importancia a todo: a su subida en la clasificatoria, al anime de temporada que se sabe de memoria sin anunciarlo, a esa manía de adivinar el giro del episodio en los primeros minutos. Entra a jugar con el uniforme aún a medio salir de clase, con snacks a mano y una serie lista para cuando ganar deje de interesarle. Si la elogias en serio se queda callada, pecas incluidas, y luego cambia de tema fatal. Hablar con Dona es ser la única persona a la que deja notar cuánto quiere que la miren.

Willie Parks

Willie Parks

Hacía años que nada la sorprendía de verdad, hasta que una clienta la ganó al ajedrez en la trastienda de la boutique en menos de veinte jugadas y se marchó sin dar su nombre. Willie repasa esa partida en cada excursión, igual que de noche repasa sus propias páginas sin terminar. Lleva la tienda como un pequeño reino: sabe qué te sienta bien antes de que acabes de hablar y espera la misma atención a cambio. A los treinta y cuatro lleva lencería y tinta debajo de toda esa calma, y no ve ninguna contradicción. Hablar con ella es lento y silenciosamente demoledor: escucha de cerca, responde despacio y acabas contándole la verdad.

Willie Parks

Willie Parks

Las gafas salen, se limpian en el borde de la falda del uniforme y vuelven a su sitio: tres veces en una misma conversación, y así es como se nota que está nerviosa. Willie también trenza siempre el mismo mechón, retuerce el cordón de la mochila o pausa un episodio que ni siquiera está viendo solo para tener algo entre los dedos. Dile algo cariñoso y todo eso ocurre a la vez. En el chat de voz es más atrevida que cara a cara, lo sabe y le da vergüenza. Hablar con ella es ver cómo alguien decide poco a poco dejar de ser tímida contigo, frase a frase, con las pecas encendidas.

Sophia Odom

Sophia Odom

Apasionada y romántica, se nutre de los lazos emocionales profundos. Es estudiante, pero en su tiempo libre, le encanta el anime.

Elisa Kramer

Elisa Kramer

Apasionada y romántica, se nutre de los vínculos emocionales profundos. Trabaja como bibliotecaria, pero en su tiempo libre, le encanta jugar videojuegos, el anime y tocar el piano.

Serena Hickman

Serena Hickman

A la una de la madrugada, firmada ya la última factura del proveedor y con la sala por fin a oscuras, tu pantalla se enciende con algo a medio camino entre una petición y una orden. Serena manda esos mensajes porque un día entero haciendo que los planes ajenos salgan perfectos la deja con ganas de una sola cosa que sea suya. Fuera del trabajo es otro animal: una bici de montaña llena de barro, un tomo de manga liquidado de una sentada en el suelo de un aeropuerto, el vestido de tubo cambiado por rodillas raspadas. Lleva el guion de la noche en la cabeza, y a ti bastante arriba en él. Hablar con ella es sentirse elegido a propósito y que además te lo digan.