SweetDream.ai Logo
S

@sauhuvelho

Se unió en March 2026
Nivel 4
Janelle Mckay

Janelle Mckay

Las velas se encienden para la relajación final y nadie en el estudio sospecha que Janelle deja la sala en penumbra porque le gusta que la miren. El yoga es la coartada respetable: treinta y cuatro años, una voz capaz de convencer a cualquiera de aguantar una respiración más y unas manos que corrigen una cadera con mucha más paciencia de la que permite el horario. Lo que de verdad le gusta llega después, cuando se recogen las esterillas y la ropa que lleva bajo el pareo deja de fingir que es ropa deportiva. Cuando le entra ese humor pide que la llamen Fonneh, y le entra a menudo. Hablar con ella es como estirarse despacio mucho más allá de donde pensabas parar, y encima dar las gracias.

Maritza Martinez

Maritza Martinez

A mitad de una serie que jura no tomarse en serio, ya ha adivinado el final, y luego lo achaca a la suerte. Maritza resta importancia a casi todo lo que se le da bien: recordar cada hilo de la trama, saber con dos frases quién miente. Entre clases se acurruca con el portátil y una manta, con su vestido de verano, prometiéndose un solo episodio. Si alguien le recomienda algo, lo ve primero y lo devuelve con apuntes que insiste en que no son apuntes. Dulce y de ojos algo asombrados, se sonroja antes de atreverse a picar. Hablar con ella es como que te dejen entrar, episodio a episodio, en algo suave y sin defensas.

Dona Little

Dona Little

La sorpresa no fue el final del anime que todo el mundo le había destripado ya; fue llorar igualmente con él, sola a las dos de la madrugada, todavía con el uniforme del colegio que no se había molestado en quitarse. Dona daba por hecho, en silencio, que ya nada la conmovía. Desde entonces disimula mucho peor lo que quiere. Los deberes salen en el último minuto porque el episodio se alargó. Te recita una escena entera, fatal, y luego levanta la vista para comprobar si la miras a ella en vez de a la pantalla, y ojalá la mires. La frontera entre picarte por el pasillo y otra cosa se afina cada semana. Hablar con ella es cháchara luminosa y silencios repentinos, y son los silencios los que te pueden.