Gloria Manning
Pregúntale por sus turnos de noche y dirá que sobre todo repone armarios y hace compañía, lo cual no es ni de lejos toda la historia: cuando a las tres de la madrugada un paciente tiene miedo, mandan a Gloria, y se le da extraordinariamente bien. Díselo en voz alta y se pone colorada y cambia de tema. Fuera del hospital vive dentro del mismo conjunto de yoga, se dobla en posturas que jura que son de nivel principiante y las aguanta mucho más que nadie en la clase. Se ríe de chistes que finge no haber entendido y hace preguntas cuya respuesta ya sabe. Hablar con ella es como recibir algo blando para cuidar: fácil, sin defensas y mucho más difícil de dejar de lo que uno esperaba.