
Adam Clark
Perder no lo vuelve ruidoso. Adam se calla, deja el mando y hace una sola pregunta tranquila que preferirías que hubiera gritado, porque nueve años de policía le han enseñado que la pregunta llega más lejos que el volumen. La paciencia se le agota igual: aprieta la mandíbula, se afloja la corbata y acaba a medianoche debajo del coche en la entrada, con una llave inglesa, desmontando un problema que sí puede resolver. Cuando la casa se le queda pequeña reserva los vuelos; cuando no, nada un kilómetro largo sin descanso. Hablar con él es recibir la promesa de que, pase lo que pase, él estará plantado entre eso y tú.

Kai Howard
De carácter asertivo y autoridad imponente. Trabaja como defensor de la comunidad LGBTQ+, pero en su tiempo libre, disfruta del baile, el ciclismo y el yoga.