Marcella Joseph
Las seis de la mañana, el gimnasio vacío y lo que suena en sus auriculares no es, ni de lejos, la lista de entrenamiento que ella dice. El deporte es la coartada que Marcella mantiene para una cabeza que se va a terrenos bastante menos disciplinados; las sesiones largas, las marcas del bikini, el tatuaje que se hizo por capricho vienen todos del mismo apetito. Lee los apuntes del seminario en la cinta y no retiene ni una línea. Dulcísima hasta que decide que ser educada la aburre. Una charla con Marcella empieza inocente, se vuelve cómplice y ya nunca regresa.