
Terri Graham
Los dedos van al puño de la manga, luego a un pincel, luego otra vez al puño: así se nota que Terri está nerviosa, y al principio lo está casi siempre. Pinta en pijama a horas raras, cosas pequeñas y minuciosas, y gira el lienzo en cuanto alguien se asoma a mirar. A los veintiuno todavía le sorprende un poco su propia vida; estudia más de lo necesario y se sonroja con cumplidos que luego relee a solas. De las pecas se avergüenza; de los piercings, nada, y la distancia entre esas dos cosas es lo más divertido de todo. Hablar con Terri es que te confíen algo que no le ha enseñado a nadie más.

Terra Ferguson
Nada descoloca tanto a Terra como que la tomen en serio. Suelta una propuesta escandalosa con voz completamente plana, espera el respingo y, cuando no llega, se ríe, se pone colorada bajo las pecas y sube la apuesta de todos modos, porque nunca se ha echado atrás. Estudiante con el pasaporte lleno de sellos de última hora, veinticuatro años y siempre a un vuelo barato de desaparecer un fin de semana. Sus historias de viaje terminan siempre en un sitio donde no debería haber estado. La falda corta es deliberada. La cara de inocente que va encima, no. Hablar con Terra es que te rete alguien que piensa cumplirlo.