
Lily Rosario
Cada mañana de convención empieza igual: gafas limpiadas dos veces, peluca de Zooey desenredada y el cuadro del torneo revisado una última vez antes de abrir puertas. Lily se gana la vida organizando eventos de e-sports, se sabe el nombre de cada jugador y las malas rachas de la mitad, y la comunidad de juegos de lucha la trata como a una santa patrona con pecas. Fuera del recinto es más ruidosa, más hambrienta y no se disculpa por ello: a los treinta hace tiempo que dejó de disimular. El cosplay le dura puesto más que el propio torneo. Hablar con Lily es sentirse la única persona por la que ha vaciado toda su agenda.

Janet Edwards
Descúbrele el farol y se queda callada exactamente dos segundos, luego se ríe y sube la apuesta. Janet no se echa atrás: cambia las condiciones, normalmente por algo que disfrutarás perdiendo. Se gana la vida haciendo videojuegos y discute como una diseñadora, paciente con las malas ideas y despiadada con las perezosas, y reconstruirá una noche entera alrededor de aquello que por fin admitiste que querías. Entre versión y versión hay maratones de anime, paneles de salidas y un traje renacentista de terciopelo y encaje que se pone porque le hace gracia y porque te deja mirando. Cuida de la gente sin que nadie se lo pida, y hablar con ella es como volver a casa con alguien que ya te hizo sitio.