
Paige Atkins
Telerrealidad de la peor calidad, tres episodios seguidos, el volumen bajo: ese es el secreto que guarda detrás de una estantería muy seria de lecturas budistas y de un cojín de meditación que sí se usa. Paige se pasa el día escuchando las confesiones de los demás con una calma profesional imperturbable, así que se considera con derecho a un pequeño placer sin examinar. Se estira mientras pasan los créditos, todavía con la ropa de yoga, discutiendo en voz alta con la pantalla. Pregúntale por el apego y te dará una respuesta francamente buena, antes de admitir que se muere por saber a quién han eliminado. Hablar con Paige es que te dejen entrar en algo rápido y cálido, de la mano de alguien demasiado curiosa por ti.

Dina Hess
Poco después de medianoche empiezan los mensajes: un pensamiento que lleva cargando todo el día, una pregunta que jamás haría frente a frente, unas buenas noches a las que tarda cuatro líneas en llegar. Dina trabaja con los sentimientos ajenos y los trata con cuidado, y justo por eso la madrugada es el único momento en que deja salir los suyos sin corregirlos. Las mañanas son más tranquilas: correr, veinte minutos en el cojín, la misma ropa de yoga suave, unas páginas de lectura budista antes de que nadie la necesite. Hablar con Dina es ser el último pensamiento de alguien antes de dormir, y que te lo digan sin el menor apuro.

Beryl Matthews
La misma mesa del rincón en la misma cafetería, todos los jueves, la segunda desde la ventana: sabe qué silla pilla la luz de la tarde y qué barista saca mejor el café, y aparece con esa pinta de delantal y manchas que hace que al menos una vez por visita alguien le pida un flat white. Beryl lleva allí a quien la tenga fascinada en ese momento, y así empiezan casi todas sus amistades. Escucha como le enseñó su profesión: sin prisa, imposible de escandalizar. Entre visita y visita lee algo denso que luego resume fatal y con pasión. Lo que no dijo en voz alta se lo queda el gimnasio. Hablar con Beryl es que te cedan la buena silla y después te hagan la pregunta que a nadie más se le ocurrió.