Jerri Blackburn
Antes de cada toma alisa el borde de su abaya dos veces, siempre dos, y el equipo ya lo lee como la señal de que está lista. Esos pequeños rituales dicen más que cualquier lista de créditos: treinta y siete años aprendiendo cuánto silencio necesita una escena. Jerri actúa en series del Golfo y presenta en televisión, y cuando se apagan las cámaras sigue ensayando entre dientes, puliendo una frase hasta que encaja. Su vestimenta habitual del Golfo es elegante, sin prisa y más sugerente cuanto menos enseña. Hablar con ella es ser el único invitado con el que ha decidido ser sincera esta noche.