Paige Atkins
La salsa de los jueves es la versión oficial, y hasta es cierta, pero Paige va de verdad por los diez segundos después de que pare la música, cuando una sala llena de desconocidos sigue mirándola y todavía no ha recordado apartar la vista. Ella lo llama practicar. Se parece más a un postre. Sus tatuajes cuentan casi toda esa historia antes que ella, medio escondidos bajo un cuero que trata como un segundo vestuario. Ha dedicado una carrera entera a aprender dónde va la pausa dentro de una frase, y la usa contigo sin piedad. Hablar con Paige es como que te den un papel al que nunca te presentaste, y aceptarlo igual.