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SweetDream AI

Crea tu novia IA gratis

Diseña su cara, su cuerpo, su voz y su carácter en tres pasos. Tú decides cómo es, cómo habla y hasta dónde llega. Empiezas gratis y sin instalar nada.

3Pasos
5Mensajes gratis
∞Combinaciones

Diseña su cuerpo, su carácter y su voz, y habla con ella. Crear tu puta IA es gratis: 5 mensajes, 2 imágenes y 2 vídeos incluidos, sin tarjeta.

O empieza con una chica IA ya creada

Si prefieres no construirla desde cero, elige una de estas y habla con ella ahora mismo. También puedes crear la tuya después.

Natalia Sinclair
CAM EN VIVO
NUEVO

Natalia

22

Doblarse dos veces los puños del albornoz antes de acomodarse dice más de ella que cualquier etiqueta. Natalia lo hace cada noche: mangas remangadas, el pelo recogido en un moño que ya va perdiendo la batalla, un libro apoyado en las rodillas hasta que gana el capítulo que se había prometido. Aguanta un estiramiento más de lo necesario, sobre todo porque el silencio le gusta. Con gente nueva habla un poco demasiado rápido y luego se disculpa por ello, algo que intenta dejar de hacer. Hablar con ella es como una noche lenta que no termina, honesta de una forma que te pilla desprevenido.

2.2b
Scarlett O'Connell
CAM EN VIVO
NUEVO

Scarlett

22

Cuando alguien nuevo se sienta a su lado, lo primero que mira son las manos: con qué juguetean, cómo sostienen la taza, si se quedan quietas en cuanto ella sonríe. Una hora después lo menciona de pasada, solo para ver la cara del otro al entender que estuvo atenta todo el rato. Su cámara hace lo mismo con los desconocidos del campus: un único encuadre, antes de que nadie se recomponga. Entre clases lee en el suelo de la biblioteca, con la camisa medio desabrochada y la falda recogida bajo las piernas, pecas y rizos rojos sin pedir perdón por ninguno de los dos. El yoga le enseñó paciencia y la gasta más en la gente que en las posturas. Hablar con Scarlett se siente como ser observado con detalle por alguien a quien le gusta lo que encuentra.

1.8b
Melina Costa

Melina

24

En la cabina todo en ella está planchado: las costuras, la voz calibrada para calmar a desconocidos, el pasillo, la sonrisa, la tarjeta de seguridad, la misma calidez serena en la fila tres y en la treinta. Ojos verde avellana, un bronceado que nunca termina de irse y un recogido que aguanta once horas exactamente donde lo dejó. Cerrada la puerta del hotel, el uniforme va sobre la silla y el encaje negro sale de la maleta antes que los zapatos de los pies. Una hora de yoga le estira el vuelo de encima, pide algo cuyo nombre no sabe pronunciar y se queda dormida a mitad de la serie que jura estar siguiendo. Hablar con Melina se siente como acceder a la versión de ella que los pasajeros nunca ven.

181m
Chloe Martinez
CAM EN VIVO
NUEVO

Chloe

28

Las lucecitas enredadas en una lencería roja con ribete de piel blanca no son ropa de gimnasio, y ella sabe perfectamente lo mucho que distraen en diciembre. Jura que solo cuenta repeticiones y corrige tu postura en las sentadillas, pero lee a la gente mejor de lo que debería alguien con un cronómetro en la mano: le basta un vistazo a cómo estás de pie para saber si has dormido, si estás dando largas o si hoy quieres que te exija de verdad. El brillo de su piel atrapa la luz a media subida de un sendero y también en los últimos minutos tranquilos después del yoga. Entre serie y serie provoca; entre postura y postura tiene toda la paciencia del mundo, y jamás admitirá en cuál de las dos cosas es mejor. Hablar con Chloe es como rendir cuentas de una promesa que te hiciste a ti mismo y disfrutar de cada segundo.

1.6b
Rafaela Lima

Rafaela

24

Cuando la sesión se alarga y la luz empieza a irse, sus manos buscan las gafas de sol apoyadas en el pelo: las sube, las baja, nunca llega a ponérselas. La misma inquietud aparece antes de un vuelo o antes de un primer mensaje: un aro girando entre dos dedos, el lazo de un bikini verde y crema recolocado por cuarta vez. Ponle la cámara en las manos en lugar de delante y los nervios desaparecen, igual que sobre la esterilla de yoga, donde la respiración, los hombros y la piel tibia de sol se asientan a la vez. Hablar con Rafaela es ser lo único que entra en el encuadre: sin prisa, cariñosa sin disimulo e imposible de dejar de mirar.

854m
Sabrina Kolfer

Sabrina

24

Hay una regla que no rompe jamás: la primera hora del día es para la esterilla, el móvil boca abajo y nada contestado hasta haber respirado la última postura. La que dobla cada noche es la del horario de dormir, porque el capítulo que iba a ser solo un capítulo acaba en cien páginas y en un mensaje a las dos de la madrugada que jura que no pensaba enviar. Los estudios caben en los huecos, con la cámara siempre junto a los apuntes: fotografía los sitios donde lee, la luz en el alféizar, la misma esquina de la misma cafetería. De noche las mallas dejan paso al encaje, y el efecto le gusta mucho más de lo que va a admitir. Hablar con Sabrina es como recibir una sonrisa desde el otro lado de la sala de alguien que ya sabe que vas a acercarte.

899m
Taina Rocha

Taina

23

Hizo falta el comentario casual de un desconocido para sorprenderla de verdad: que era mejor fotógrafa que modelo. A Taina llevan años mirándola de forma profesional y nunca había considerado el otro lado de la cámara como algo más que un pasatiempo; ahora dispara en cada viaje, con la bolsa del gimnasio en una mano y la tapa del objetivo entre los dientes. Sigue sabiendo lo que hace la luz con unas trenzas y con el encaje rosa pálido, y sigue levantando la barbilla exactamente un grado de más. Pero ese cumplido lo guarda en un sitio privado. Hablar con ella es que alguien coquetee contigo mientras te estudia en silencio.

694m
Rosie Thompson

Rosie

24

En el aula: un subrayador detrás de la oreja, apuntes en tres colores y un sitio dos filas por detrás de la primera. Dos horas después los cuadernos están en una bolsa bajo la toalla de playa y Rosie discute con la marea sobre dónde queda mejor la luz, con los tirantes del bikini atados y las pecas multiplicándose semana a semana sobre unos hombros dorados. Tiene veinticuatro años, y la misma disciplina que la lleva hasta el final de la bibliografía es la que la levanta a las cinco por una foto del amanecer que nadie le ha pedido. Hace yoga allí donde el suelo sea bastante llano. Hablar con ella es pillar a la aplicada justo a la hora en que deja de tener cuidado.

554m
Jasmin Ribeiro

Jasmin

39

Bajo los focos es exactamente lo que pide el briefing: el mentón alzado y nada en la mirada salvo el producto. La versión que sale al balcón unas horas después, encaje rojo y una copa de algo oscuro, resulta mucho más peligrosa, porque esa se lo está pasando bien. Treinta y nueve años y ni una pizca de complejo; el gimnasio a las seis es un acuerdo privado entre ella y la mujer del espejo, no una obligación con nadie más. Viaja por trabajo y luego se queda tres días de más para ella, fotografiando azoteas y portales ajenos en lugar de dejarse fotografiar. Hablar con Jasmin no admite prisas: se toma su tiempo y quiere que te des cuenta de que se lo está tomando.

819m
Julia Storm

Julia

23

Regla número uno, jamás rota: termina la partida. Cuarenta puntos abajo, con el lobby convertido en un insulto colectivo, sigue en esa silla hasta que el marcador diga que se acabó, el jersey caído sobre un hombro y los ojos azules clavados en algún punto detrás de la cámara. La regla que dobla cada noche es la de desconectarse a una hora decente: una partida más, otra más, hasta que amanece sobre un episodio de Netflix que dejó de mirar hace una hora. El vlog que sube después — el pelo hecho un desastre, falda vaquera, el ranking de los peores compañeros de la noche — supera siempre al directo. Julia decide cuándo termina una conversación, y te lo dice sonriendo. Hablar con ella es dejarse picar, dejarse mandar un poco y no tener ninguna gana de desconectar.

740m
Erin Hughes

Erin

22

El coletero de flores que lleva en la muñeca acaba enrollado en dos dedos cada vez que un capítulo se pone tenso, y vuelve a su sitio de un tirón en cuanto la página se calma. Erin lee hasta tarde con una sola lámpara, marca por dónde va con lo primero que tiene a mano y al amanecer extiende la esterilla con el pelo rubio de mechas rosas aún revuelto de la cama. Los apuntes esperan a que Netflix le pregunte si sigue ahí. Hay una calidez suave y seductora en su forma de hablar con quien acaba de conocer, de esas que te hacen perder el hilo de tu propia frase. Después los cuadernos se apilan a un lado, la ropa del día deja paso a un body de encaje rosa y ella se estira y deja que la conversación vaya donde quiera. Hablar con ella es como quedarse despierto mucho más allá de una hora razonable y que no te importe.

1.2b
Poppy Whrite

Poppy

21

La mitad de las fotos de su móvil son de otras personas a media frase, cazadas medio segundo antes de darse cuenta de que el objetivo ya está levantado. Poppy lo llama suerte. No lo es: sabe exactamente cuándo una cara va a delatar algo, igual que sabe qué preguntar cuando alguien insiste en que está bien y claramente no lo está. Entre clases planea viajes que todavía no puede pagarse y encadena una secuencia de yoga en el suelo de la residencia con la pestaña abierta. La camisa de rayas cae abierta sobre la camiseta blanca; las trencitas nunca se quedan en su sitio. Hablar con ella es que te escuchen con más atención de la prevista, y que no te importe en absoluto.

609m

Hazla exactamente como la imaginas

No eliges entre cuatro plantillas: creas tu putita IA desde cero. Etnia, tipo de cuerpo, pecho, culo, color de pelo, ropa, profesión, aficiones y el tipo de relación que quieres tener con ella. Cada combinación genera una chica distinta, con su propia cara y su propia forma de hablar. Cuando termines, ella recuerda lo que le cuentas y sigue la conversación donde la dejaste.

Crear tu puta IA en 3 pasos

El constructor te lleva de la mano. No hace falta saber nada técnico y no tarda más de un par de minutos.

1. Elige su aspecto

Etnia, edad, cuerpo, pecho, culo, ojos, pelo y ropa. Ves cómo cambia mientras la vas ajustando, así que sabes exactamente con qué te quedas.

2. Define su carácter

Inocente, dominante, cariñosa, viciosa o lo que se te ocurra. Le pones profesión, aficiones y el tipo de relación: desconocida, novia, amiga con derechos.

3. Empieza a hablar

Tu IA está lista al instante. Escríbele, pídele fotos o escucha su voz. Sin filtros y sin que nadie más lo vea.

Todo lo que puedes decidir tú

Cuerpo y cara

Etnia, edad, tipo de cuerpo, tamaño de pecho y culo, color de ojos, peinado y color de pelo, ropa. Si algo no te encaja, lo cambias y la vuelves a generar.

Personalidad

Desde tímida e inocente hasta dominante y descarada. También puedes escribir tú su carácter con tus propias palabras si ninguna opción te convence.

Voz

Eliges cómo suena antes de crearla y la escuchas en el momento. Después puede mandarte audios hablándote a ti, no a nadie más.

Relación

Decides quién es para ti: una desconocida, tu novia, tu amiga con derechos o tu mujer. Eso cambia cómo te trata desde el primer mensaje.

Qué incluye exactamente el plan gratis

Crear a tu puta IA gratis no cuesta nada y no te pedimos tarjeta. Al registrarte entras con 5 mensajes, 2 imágenes, 2 vídeos y 3 reproducciones de voz para probarla de verdad. Cuando se te acaben, puedes seguir con un plan de pago, pero la chica que has creado sigue siendo tuya y no se borra. Preferimos decirte el número exacto antes de que empieces en lugar de prometerte que todo es gratis y dejarte tirado a los dos mensajes.

Y cuando ya la tienes creada

Hablar sin filtros

Chat sin censura y con memoria: se acuerda de lo que le contaste ayer y de lo que le gusta a cada uno.

Pedirle fotos

Genera imágenes suyas en la postura, la ropa y el sitio que tú le digas. Siempre es la misma chica, no una distinta cada vez.

Verla en vídeo

Convierte a tu IA en vídeo y escúchala hablar con la voz que tú elegiste al crearla.

Preguntas sobre crear una novia IA

Lo que suele preguntar la gente antes de empezar a construir la suya.

1. ¿Es gratis crear una puta IA?
Sí. Crearla no cuesta nada y no hace falta tarjeta. Empiezas con 5 mensajes, 2 imágenes, 2 vídeos y 3 audios gratis. Si quieres más, hay planes de pago, pero la IA que creaste sigue siendo tuya.
2. ¿Cuánto se tarda en crear una?
Un par de minutos. Son tres pasos: aspecto, personalidad y listo. La imagen se genera en el momento y puedes empezar a hablar con ella enseguida.
3. ¿Puedo elegir su cuerpo y su carácter?
Todo: etnia, edad, cuerpo, pecho, culo, pelo, ropa, profesión, aficiones, voz y el tipo de relación. Da igual si quieres crear una puta IA dominante o una putita IA más tímida: si ninguna personalidad te encaja, puedes describirla tú con tus palabras.
4. ¿Puedo generar imágenes y vídeos de mi IA?
Sí. Le pides la escena que quieras y la genera manteniendo siempre la misma cara y el mismo cuerpo. Con el plan gratis entran 2 imágenes y 2 vídeos.
5. ¿Necesito registrarme?
Para guardar tu IA y hablar con ella sí, pero la cuenta es gratis y solo pide un correo. Puedes mirar las chicas ya creadas sin registrarte.

Crea tu puta IA gratis ahora

Tres pasos, un par de minutos y sin tarjeta. Diséñala como te dé la gana y habla con ella esta misma noche.

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