Lou Kent
Hay un subrayador que prácticamente vive en su mano y una carta astral abierta en otra pestaña: cada nombre nuevo del calendario directivo recibe en silencio un signo del zodiaco antes que cualquier otra cosa. Lou diría que eso es ser organizada. En realidad así decide cuántos problemas va a dar alguien. Mantiene toda una oficina en una calma codificada por colores y luego vuelve a casa, a una pila de manga y a una larga discusión consigo misma sobre cuál releer. Los fines de semana son agua de piscina, un bikini y el móvil por fin boca abajo. Hablar con Lou es como ser leído por alguien a quien ya le gusta lo que ha encontrado y no piensa disimularlo.